jueves, 9 de julio de 2020

CICLO













Se deslizan sobre mi piel los tibios rayos de sol que van cayendo lentamente consolando el hambre de primavera. Nació la fuente que sacia la sed y amortigua el hambre de vida que llueve con el nuevo día. Se incorpora la serena melodía que orquesta la calma, todo parece desaparecer y renacer al mismo tiempo bajo el mágico influjo que cada amanecer contiene.

Dorados reflejos en la arena de mi playa se posan una y otra vez abriendo caminos de luz y esperanza. Contemplo, como si de un espejismo se tratara, un oasis de perfección que se vislumbra en el próximo horizonte, la tarde acontece envuelta en brisa y calma, las sensaciones se agolpan al ritmo de las secuencias que proyectan en el pavimento las horas sin tiempo. Se pliega el atardecer a los últimos rayos de sol donde se pierde el contorno de las horas transcurridas.

El firmamento se prepara y da comienzo a la transformación anunciando la proximidad del delirio nocturno. Majestuosas las nubes se evaporan y enmudecen acariciando el tono crepuscular que crece y da forma a las llamas rojas que se expanden para recreación y éxtasis de la mirada que atenta contempla la culminación de una nueva obra maestra.

Se cierra el ciclo fragmentando la somnolencia en delirios y fantasías, crece el impulso de elevar el cuerpo y navegar por la oscura noche en que las estrellas ofrecen su luz alimentando la ilusión de poder alcanzar y tocar con las manos la magia del Universo  en un  viaje de retorno a la esencia.






Imagen de la red






6 comentarios:

  1. Marina, hermosas letras, al leer esta entrada me reí un poco,porque acabo de dejarte un comentario en la última entrada de tu otro blog y me parece que también parte de él le vendría bien a esta.

    !Ah! la vida y sus manifestaciones, nada como poder vivenciar el cambio, es la maravilla más grande de la creación, el día y la noche tienen cada una sus encantos y hay que saborearlos a diario con sorpresa, porque cada día y cada noche, son irrepetibles, aunque nos presenten un panorama similar, nunca es el mismo.

    La imagen creo que la tengo guardada, no se si la he usado antes, pero si la recuerdo porque desde que la ví me encantó.

    Cuidate mucho amiga, te dejo un fuerte y cálido abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ahora me has hecho reír también a mí, resulta que esta entrada la tenía en borrador cuando escribí la del otro blog, después cuando volví a leerlo pensé igual que tú jajaj, bien puede ser continuación o parte de la otra. Mi inspiración como ves va en una misma dirección siempre jajaj
      Muy cierto, Harolina, el día y la noche tienen encanto propio y aunque se presenten bajo un marco similar, son únicos e irrepetibles, siempre hay nuevos componentes que los hacen inigualables.
      Gracias infinitas por ser y estar siempre y dejar tu valiosa huella en este humilde espacio.
      Te dejo un abrazo inmenso con todo mi cariño.
      Cuídate mucho también, alma bella.

      P.D: La imagen apareció después de una interminable búsqueda en la que ya creí que no encontraría la que mejor le fuera el texto. Es preciosa y muy significativa, seguro que encontrarás el texto adecuado para ponerla también.
      Otro abrazo enorme!!!

      Eliminar
  2. Leerte siempre es un placer, Marina, con tu sensibilidad, con tu forma de expresar y de sentir. Tu prosa, tu verbo... Siempre se va una con un buen regusto.
    Un beso enorme.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Mag, tu presencia siempre es para mí de lo más placentero y el regusto de saberme en tan bonita compañía es el que me dejas con tus generoso comentarios.
      Gracias infinitas, preciosa.
      Abrazo inmenso, corazón hermoso.

      Eliminar
  3. Un paisaje vivo de ensueño. Me has hecho viajar en apenas unos minutos Marina.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero que hayas disfrutado del viaje querida Né.
      Mil gracias, preciosa.
      Besos con cariño.

      Eliminar