domingo, 28 de junio de 2020

ME FUNDO EN TI














Me fundo en ti con el mismo deseo de encontrar la calma con que el río al mar entrega sus aguas. Besan mis aguas tu océano y en ti se adentran acortando las distancias en una inmersión hacia el abisal de tu reino.

Me fundo en ti, contigo, en el mismo aire que viaja con el viento, que penetra en mis pulmones, que recorre mi interior y se instala muy adentro. Me fundo en ti, en el enigma indescifrable de tus ojos, en la calidez de tu mirada, en el susurro de tu voz que en silencio y sin mediar palabra me revela tus secretos, en el mínimo movimiento de tu parpadeo, en el más sutil detalle que me descubren tus pensamientos, en las cicatrices que abiertas quedaron y el amor sanó por completo.

Me fundo en ti, en el contorno de tu difuminada silueta envuelta en frescor y aromas de tu esencia. En ti me fundo sucumbiendo al ansiado néctar de tus deseos, me inundo toda de la suave fragancia que tu ser desprende. Te respiro en la quietud de la noche mientras quedo mecida por el sopor del ensueño.

Me fundo en ti, en tu aliento sediento de disfrutar el gozo del momento. Te siento en mí, transmitiendo tu eterna luz en todo mi universo. Todo se agiganta, todo empequeñece, nada importa y todo es relevante cuando rozas mi piel con tu vaporosa forma. Se acunan las palabras sobre un lecho de silencio, se adormece el alma, se aviva el verbo y se hace alma mientras el corazón proclama la más hermosa de sus leyes.

Me fundo en ti sin pensar si seguirás ahí cuando despierte, me acomodo en el fluir de sensaciones que recorre mi anatomía y me libero de las presiones, dejo salir los miedos y los temores, vuelo y vuelo como mágico velo que deja tras de sí estelas de amor iluminando el Universo. 






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sábado, 13 de junio de 2020

VOY HACIA TI







Voy hacia ti, percibo tu presencia, en mi espacio tu luz se expande. Luz pura y brillante, llamada y reclamo que de emoción mi corazón embarga, armoniza mi interior y hacia ella se dirigen mis pasos. Me dejo llevar por la fuerza de atracción del resplandor del sol que con el horizonte se confunde y se abraza.

Camino lentamente por la orilla de mi playa, siento el suave masaje al hundir mis pies en la arena cálida. Brisa marina llevo por compañera, me dejo envolver, me envuelve completamente, besa con sutileza mi rostro, mi cuerpo se impregna del refrescante aroma y de su caricia mi ser empapa. Escucho en silencio el mágico sonido de las olas que en su cadencioso vaivén me inducen a su danza, composición melódica de serena calma, de paz y amor se inunda el alma.

Alzo la mirada y me fundo en el destello que me alcanza. A cada paso el sosiego y la placidez en mi interior se expanden. Inhalo la luz que se introduce en mi organismo lentamente, exhalo luz y mi cuerpo irradia y resplandece, mi ser la absorbe y todo en plenitud se torna. Respiro profundamente emocionada al aproximarme allá donde sentado en la orilla esperas mi llegada.

Mi corazón desborda alegría, mi alma sonríe enajenada describiendo tu silueta cada vez más cercana. Es el momento perfecto para el reencuentro que sin ser consciente tanto había deseado. Todo parece estar para mí preparado en el justo momento en el que mi corazón al amor se abre. Me enviaste tu luz cuando más oscuridad en mi ser habitaba, cuando las lágrimas fluían sin cesar en un grito de angustia asfixiante, cuando perdida en el laberinto sumida me encontraba en busca de respuestas que no hallaba.

Enviaste un haz de luz y me rescatase de las entrañas de la oscura guarida. Vienes a mí y en tu luz me envuelves, depositado queda en mi corazón todo aquello que anhelaba. Siento en mi ser la calidez de tu abrazo, la ternura y el amor de tu miraba, siento en mi interior que la luz se hace más fuerte, fuente de luz sagrada, pura luz de divino amor que en mí por siempre se instala.

Del ensueño despierto con la piel erizada y la inefable sensación de que el sueño no fue tan sólo una ilusión. De mis ojos se desborda un caudal de contenidas lágrimas, como cascada discurren las aguas, como un torrente fluyen de amor embriagadas.






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sábado, 30 de mayo de 2020

HIJA DEL MAR











Tenía que ponerse a salvo y sólo se le ocurría un lugar en el que podría hacerlo. Desde el principio intuyó que sólo cerca del mar se sentiría en paz, que la suave brisa marina le devolvería la calma y que el rumor de las olas con su acompasado vaivén la envolverían en un estado de profunda serenidad. Su alma se sentía aliviada con este pensamiento, pero al abrir los ojos y comprobar el lugar en el que se hallaba su desconcierto fue mayúsculo y la desorientó por completo. Su cuerpo yacía cubierto de una pegajosidad extraña en medio de la nada de un desértico paraje. Su aspecto era de total desaliño, de abandono, de falta de aseo en mucho tiempo, daba la impresión de haber salido de un estado de hibernación, como si hubiera estado años sin ver la luz del sol  ni tener contacto con el mundo exterior.

Su mirada resbaló por su cuerpo con asombro recorriendo todas sus partes sin entender nada, era como si se viera por primera vez, como si aquél fuera el momento  en que tomara consciencia de que poseía un cuerpo real, físico. No guardaba en su memoria el menor recuerdo de pasado o presente. Pensaba, eso sí, tenía esa capacidad y pensaba en cosas que daba por sentadas, como conocidas sin verlas. Estaba envuelta en un mar de confusión ¿por qué le vino al pensamiento la idea de buscar el mar, de ir hacia la costa si no sabía dónde se encontraba? ¿conocía el mar o era algo intuitivo que le hacía imaginarlo?

Volvió a sentir aquella sensación de desorientación, se sentía náufraga sin identidad ni rumbo en un lugar incierto del que no sabía ni cuándo ni cómo ni por qué había llegado. Sentía que había sido catapultada desde las entrañas de la misma tierra y lanzada con fuerza hacia el exterior. Una nueva idea atenazó su mente: si estuvo recluida en las profundidades de la tierra ¿por qué la había vomitado hacia afuera? ¿cuál era la intención? ¿sería su morada el submundo del que no sabía tampoco nada? ¿qué fuerza la expulsó de la matriz que la alimentaba?

No se sentía cómoda, la luz del exterior cegaba sus ojos, el aire le resultaba de una densidad irrespirable y sintió deseos de excavar con sus manos la tierra y volver de nuevo al interior, pero, de súbito, algo la hizo desviar la atención, algo desconocido hasta el momento, un murmullo de alegres cánticos se escuchaba en la lejanía, no adivinaba cuál era su procedencia y la curiosidad la hizo ponerse en marcha para descubrirlo. Se dio cuenta que el paisaje había experimentado un cambio súbito y lo que antes era desértico se había convertido en un auténtico y frondoso vergel. Todo lo que la rodeaba era de un verdor increíble, la vegetación era de exuberante belleza, los árboles alcanzaban alturas descomunales, tanto que no alcanzaba a ver el final de sus copas.

Caminó en dirección hacia donde le llevaba aquel hermoso sonido y en su andadura se iba deteniendo a contemplar las plantas y los animalitos con los que se iba cruzando, escuchaba el sonido alegre del canto de hermosas aves que anidaban en las copas de arboles más pequeños, eran seres bellos, pensaba extasiada. Si los pudo catalogar como bellos es que conocía ese concepto. Su mente divagaba a medida que avanzaba en el trayecto. En un recodo del camino se detuvo y se sentó sobre la hierba fresca que parecía invitarla con su aroma a dejarse caer sobre ella y fundir su cuerpo en la fragancia que emanaba.

Respiró profundamente con sumo placer, la sensación de desorientación del principio había desaparecido y sólo deseaba recrearse en aquel hermoso espectáculo. Se dio cuenta de que su aspecto iba cambiando también como lo había hecho el paisaje. Ya no se asombraba, simplemente se dejaba llevar por todas aquellas sensaciones que estaba experimentando.

Después de impregnarse de todos los aromas que le ofrecía aquel alfombrado suelo se incorporó y volvió a iniciar el camino, no sabía a dónde la llevaría, pero tampoco le importaba demasiado, simplemente fluía con lo que iba encontrando y disfrutaba de ello. Nada importaba, solo caminar y caminar y descubrir todo lo que aquel maravilloso paraíso le ofrecía.

Sonrió satisfecha al encontrar por fin lo que de alguna extraña forma sabía que existía. Ante sus ojos se abría una hermosa playa de fina arena y salió corriendo a fundirse en el mar de donde supo en aquel mismo instante que provenía. Al contacto con el agua marina su cuerpo comenzó a mutar, sus extremidades superiores se mantuvieron intactas y de cintura para abajo surgió una hermosa y plateada cola de pez. Su cuerpo de mujer se había transformado en una bella sirena, se adentró jubilosa en el mar y se sumergió en las profundidades marinas escuchando el reclamo materno, el mar era su hogar y ella era su hija.








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domingo, 17 de mayo de 2020

TU RECUERDO














Me persigue tu recuerdo por donde quiera que vaya, me persigue persistiendo en todas mis memorias. Unido a mí, conmigo en el tiempo viajas, te convertiste en huésped de honor, te apoderaste de mi corazón y te instalaste en mi alma.

No pretendo detener la persecución constante, tu nombre me alienta, tu voz me sosiega, tu presencia sutil y breve mi alma alimenta. Siento sobre mí el poder y la magia que teje la eterna primavera paralizada en única estación en un latido permanente deshaciendo la inexistente distancia, el tiempo sin vacío en que se desvanecen las horas sin memoria.

Me persigue tu recuerdo y te encuentro en el espacio donde se funden nuestras almas reflejadas en el espejo de mis horas cuando colisionan las miradas y puedo contemplar tu imagen en la mía incrustada. Me permito ser condescendiente con mi sentir  desoyendo los  designios del destino y te amo en el destierro en el que se libera el recuerdo y recupero el sentido apoyando en el adormecido silencio los sentimientos que siempre despiertan al recordarte.

Me permito la libertad de amarte, de gozar al recordar que inundaste mi corazón y pude tomar consciencia de la grandeza del más bello don, de conocer el inagotable caudal que mana en mi interior. Amor que libre vuela sin imposiciones ni condiciones, amor en estado puro que no entiende de cadenas, que traspasa las fronteras del espacio y del tiempo y en el alma grabado queda eternamente. Me permito vivir con la satisfacción de conocer el significado del verbo AMAR en su máxima expresión.






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martes, 21 de abril de 2020

FLUYENDO












Fluye mi pensamiento como suave lluvia que empapa mi silencio de dulces recuerdos, fluyen las caricias acercando al pensamiento todo el recorrido del paisaje en el que me envuelve el sonido de las gotas refrescando vida.

Se acompasa en el flujo el envolvente susurro de una brisa que sabe a mares profundos, vaivén de ecos de otros mundos, otros espacios en los que retrocede la mente y se recrea en el espectáculo.

Fluyen los recuerdos que retornan con salves de bienvenida, se confunde la fantasía con la realidad por donde transcurre libremente y se ponen de acuerdo en un diálogo en el que se alternan con la palabra.

Certezas distorsionadas a voluntad, nada es lo que parece y todo cobra sentido al mismo tiempo, los pensamientos solo discurren, la mente idea la forma para convertir imágenes y fantasías en realidades distorsionadas siguiendo el curso de los deseos.

En el divagar la lluvia no cesa, cálida, húmeda se refleja en el espejo del alma, se funden las imágenes con las hojas secas de otoños insalvables que dejaron en la piel el reflejo de su huella.  







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viernes, 27 de marzo de 2020

TODAS LAS MAÑANAS










Límpidas amanecieron las mañanas, un agradable aroma dejaba atrás el hedor putrefacto de las horas muertas. Amalgama de miles de nuevas fragancias la suave brisa  dispersaba purificando el ambiente. Volvieron a nacer colores desde un arco iris de cromatismo renovado y especial diseño creado para la ocasión de lucir con todo esplendor en el firmamento el sorprendente espectáculo de la renovación.

Amanecieron las mañanas preñadas de cálida luz abrazada a la inmensidad del Universo. Danzan las nubes al son de la pureza de los rayos del dios Sol despertando a los durmientes del sueño de todos los inviernos. Regala la madre tierra nuevas simientes de amor, nutriente de vida que a los corazones alimente.

Amanecieron todas las mañanas en una misma aurora rociando en la vegetación el agua de la vida. Todo reverdece al mismo tiempo al son de la misma melodía, notas desgranadas en un nuevo pentagrama de mágicas sinfonías.

Amanecieron todas la mañanas deslizándose sin prisas por las nuevas estaciones de renovada vida. 








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martes, 24 de marzo de 2020

LUZ










Luz,

mi luz, 

luz que hay en mí, 

luz que me habita.

Luz que forma parte de tu luz, 

de su luz, 

de todas la luces que conforman el universo.

Luz de luz,

 pequeña llama unida a la Fuente de Luz Eterna.






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jueves, 19 de marzo de 2020

SILBA EL VIENTO












Silba el viento dejando su eco en el recorrido de mi mundo, me alejo de la monótona sintonía que viene a ser reflejo del crepitar de los días transcurridos, se abren las compuertas a la confianza del nuevo silbido, se abre el corazón a la ilusión de un nuevo día.

Silba el viento latidos en la noche en un acto de amor donde se reconcilia y confluye en el silencio que envuelve la morada del alma. Llamada a un amanecer de perdones y olvidos, la furia del sonido queda tras los cristales de viejos ventanales que no soportaron el desgaste de tantos vientos en el tiempo habidos.

Silaba el viento nuevos amaneceres deshaciendo los desperfectos de sueños inacabados, se arremolinan los pensamientos formando bucles a un ritmo cada vez más pausado, desoyendo el estruendo que produce la voz surgida de la nada impidiendo conciliar el insomnio con el sueño perfecto bajo los efectos del narcotizante silbido que deja el viento a su paso dando luz a las formas que se van proyectando a través de la pantalla invisible.

Silba el viento con apacible sonido, difundiendo con su eco la llegada del nuevo tiempo, el despertar en un transformado mundo perfumado con el nuevo silbido de un viento sano, de apacible brisa como salve de luz en la recién nacida mañana.   






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lunes, 16 de marzo de 2020

AMOR










Amor, sublime palabra,

Amor, grandioso y hermoso significado.

 Amor expresado en la piel,

amor que irradia en la mirada,

amor que perdura en el corazón,

amor tatuado en el alma.

 Amor, latiendo amor en la misma palabra.

 Amor, puro sentir,

 nutriente de vida,

amor, alimento del alma.

  Amor pasión,

 amor pócima sagrada.

Amor, deseo y ternura,

amor, hechizo y magia,

 poderoso don que vence en las batallas.

Amor milagro y bálsamo,

deseo y emoción,

amor, delirio y elixir

amor, carne y piel

suspiro y placer.

Amor, divino don que anida en el corazón y acaricia el alma.

"Amor en tiempos de cólera"

Amor que estamos necesitando ahora.

Amor de tantas formas y maneras.

Amor que sana y perdura,

que nos enloquece y también nos lleva a la cordura.









La última estrofa que resalto en negrita son los preciosos versos que me dejó I. Harolina en el comentario de este amoroso poema.

Gracias infinitas querida amiga por tu generosidad al permitir que nuestras letras latan unidas al ritmo del Amor.







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jueves, 12 de marzo de 2020

DANZA MARINA


















Me pliego al placer del dictado de mis deseos, ¿cómo no hacerlo si con sólo pensarte seduces mis anhelos? Me pliego ante las sensaciones de serena paz que contigo experimento cuando, incluso, en la distancia siento que en ti mi ser se funde como prolongación y parte integrada de cada minúscula partícula de las que se componen tus aguas.

Me lleno de tu salina fragancia, de tu brisa marina, me impregno de ti, como suave caricia que a mi ser abraza  el dulce compás de tus olas cuando sales a mi encuentro y me brindas tus abrazos. Me inundo de ti, de las burbujas de tu espuma blanca, del azulado verdor de tus aguas, transparencias esmeraldas difuminadas en tu inmensidad oceánica.

Traslúcidas formas coralinas se refleja en las cristalinas aguas dejando al descubierto los tesoros sumergidos que celosamente guardas. Edén de colores y formas mágicas custodiando la belleza de tu flora y de tu fauna. Te contemplo embrujada por la perfecta belleza que me regala tu imagen, por la vida que entregas, por la serenidad que emanas. Te contemplo extasiada y me transporto en tu arrullo mecida por la cadencia de paz del sonido de tu calma.

Adormecida, sucumbo al efecto de tu hechizo, nada resulta más placentero que fundirme en ti y sentir que fluimos en la misma frecuencia, amor en mutua correspondencia, amor que nos complementa en la armonía de una danza marina.





Fotos hechas por mi hijo en la playa de L`Estartit, comarca de L`Emporà, Girona. Sabe de mi amor por el mar y me las dedicó.






sábado, 7 de marzo de 2020

MILES DE ESTRELLAS

















Miles de estrellas danzan a mi alrededor, revoltosas, pizpiretas, como luciérnagas encendidas en plena noche. Luces incandescentes rodeando mi cuerpo, acariciando mi ser, iluminando el camino, dejando una suave estela a su paso como preludio de deseos cumplidos.
Miles de millones de estrellas me sostienen, me alientan con su fulgor, vida que se expande en mi interior, apagando soledades, derribando murallas de profanos silencios.
Miles de estrellas con sus mejores galas se visten para cambiar vacíos por sonrisas, llantos de dolor por lágrimas de alegría. Noches estrelladas, a cada paso, en cada esquina, en cada rincón del alma, despejando del sendero oscuridades de otros tiempos, alfombrando los segundos con nuevas ilusiones, inventadas melodías y renovados acordes.
Se aquieta mi alma con tan armónica y bella iluminación, se multiplican las fragancias de jazmines y lavandas acariciando el corazón, orquestando perfumes que de la noche se alimentan. Miles y millones de agonías quedaron disueltas como nubes de humo de las que no se encontraron sus huellas.
Bendito verdor que trajo el día bajo la luz de su manto. Olor a hierbabuena, verdor de esperanza, sabor a tiempo olvidado con lumínicas formas y rutilantes estrellas que se abren paso con el renacimiento de nuevos astros, sin frías mañanas y sin nubes de tormenta.





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jueves, 27 de febrero de 2020

HACIA EL UNIVERSO
















Su mirada se alzó y se posó en el grandioso espectáculo que bajo el techo de un cielo estrellado ofrecía la noche. Nunca había visto un cielo tan esplendoroso y brillante como en esa noche en la que se desprendió de la realidad y se dejó arrastrar hacia otras dimensiones, fluyendo con la mágica inspiración bajo el influjo del espectacular paisaje.

La luna lucía esplendorosa con sus mejores galas, vestida para la ocasión con un traje de lentejuelas plateadas, realzando poderosamente su mística imagen, subyugando los sentidos con la fascinación y misterio de su gran porte de nocturna dama. Embrujo nocturno, hechizo visual, reina de la noche que acogía el mar con orgullo en la inmensidad de su lecho marino ofreciendo su salino espejo en el que contemplar pudiera el bello reflejo de su esbelta silueta en las aguas de todos los océanos.

Contrastes que unificaban mar y cielo como un único espacio, ilimitada grandeza confundida entre sus fronteras abiertas. La hora del hechizo se hacía evidente, era imposible alzar la mirada hacia el firmamento y no quedar completamente atrapada en la asombrosa belleza que provenía del espacio infinito como un regalo, muestra del profundo amor que habita en el Universo.

Su emoción era tal que no pudo contener un grito de sumo deleite, un grito que salía del alma y que le explotaba en el pecho. Se anegaron sus ojos desprendiéndose de sus cuencas pedacitos luminosos, polvo de estrellas convertido en lágrimas, destellos de cristalino cuarzo que por las mejillas  rodaron y suavemente se deslizaban por la pendiente de sus deseos.

Se tendió en la húmeda arena y dejó que la brisa marina besara su alma y acariciara su cuerpo. Arrullada por el rumor de las olas de un mar en calma se entregó a la contemplación y recreo de la visión de las miles de constelaciones que la rodeaban. Sentía en su interior el regocijo del momento, la placidez y armonía que hacían confluir la grandeza del mar con la inmensidad del Universo. Su ser acogió con infinito amor y agradecimiento tan hermoso regalo sintiéndose parte integrada de la magia del espectáculo.

Soñó infinidad de veces que viajaba por el espacio infinito mezclándose entre la nebulosa, flotando por las galaxias extasiada, danzando al son de sus latidos, dibujando cabriolas estelares que su luz propagaban en todos los puntos del Universo. En su sueño soñaba con besar la luna, encontrar nuevos planetas que de sus orígenes le hablaran, se confundía entre meteoritos que la saludaban y la invitaban a seguirlos en su viaje.

Soñaba y soñaba con ese viaje, perdida en el tiempo sin memoria, sin distancia, dispuesta a conquistar su quimera y ver cumplidos sus sueños. Despertó de la ensoñación en el momento en que un cometa el firmamento cruzaba dejando a su paso una estela de esperanza. Despertó con la plenitud de haber alcanzado la paz soñada.






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sábado, 15 de febrero de 2020

PIENSO EN TI












Pienso en ti antes del amanecer, cuando lentamente agonizan las horas y desaparecen las sombras que velan la noche, pienso en ti  y retengo la imagen evocando tu recuerdo. Pienso en ti, no puedo evitarlo y, posiblemente, más que un no puedo, sea que no quiero hacerlo, siento la necesidad de encontrarme en ti y fundirme en tu pensamiento.
Algunas veces, la noche parece eternizarse y en ese eternizarse la mente se dispara y divaga en un fluir constante de retrospectivas imágenes difuminadas por el tiempo. Laten dentro de mí los sentimientos con fuerza y en el vívido instante en que te pienso se congela el tiempo y vuelo y me alzo a los confines donde se produce la magia que propicia el encuentro.
Escucho la suave entonación de tu voz al acercarte, mi voz corre hacia la tuya, te sigue, contigo se fusiona en una sola voz reclamando silencio, tu silencio y mi silencio, perforándose nuestra mirada, adentrándose en la profundidad por la que discurre el sentir de la añoranza, el gozo manifiesto con que las miradas se expresan en un diálogo en que se devoran las palabras y se sacian los deseos.
Pienso en ti antes del atardecer cuando el sol va cayendo y la luz crepuscular enciende de rojo el firmamento, hora sagrada en la que te invento y te siento y te busco y te encuentro y contigo me elevo más allá del infinito, el lugar donde nace el amor y el sueño navega entre la realidad y la fantasía.
Pienso en ti y te vivo en cada paso que doy al caminar, al contemplar una puesta de sol, al sentir sobre mi piel el calor de los rayos de sol en primavera, en el sonido del mar, en el vaivén de las olas, en la arena suave que mi cuerpo acoge en la playa. Pienso en ti cuando la brisa del mar acaricia mi rostro y evoco la melodía con la que mi corazón se acompasa.
Pienso en ti constantemente, cuando observo mi imagen en el espejo y puedo ver cuánto amor  la mirada refleja, cuando vibro y siento y puedo respirar en mí el amor que en mi ser habita. Pienso en ti cuando hasta mí llega el perfume de una flor, pienso en ti tal y como en los muchos tiempos te conocí. No sé cuándo te presentarás de nuevo ni  qué nuevas formas adquirirán nuestros cuerpos pero seguiré pensándote hasta que volvamos a coincidir en algún lugar del espacio y el tiempo. Mientras llega el momento pensaré en ti, en todas las expresiones de amor que me acerca el pensamiento.






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