jueves, 30 de julio de 2020

EN MI CALMA















En mi calma me observo, quedo embelesada con el descubrimiento. Me adentro, me busco, abarco con  respiración pausada  el territorio que ante mí se abre, exploro mi universo pleno de galaxias y desconocidos planetas.
Observo con admiración la belleza que existe en mi planetario. Se desatan las emociones relajando las tensiones ¡Cuán bello es el espectáculo que emerge y se expande en este, mi universo de encontradas emociones y sentimientos.

Se bifurcan los caminos alumbrados por soles y lunas, todo permanece en silencio, las verdades afloran desde su mismo eco. Nada perturba el viaje de la exploradora, adormecida y consciente de encontrar refugio en la profundidad de mi alma desoigo las voces del pensamiento.

Finaliza el trayecto, recorro el camino a la inversa, me sonrío y agradezco y el nuevo día comienzo con la sensación de un nuevo descubrimiento.






Imagen de la red









sábado, 18 de julio de 2020

LA LUZ DE TU MIRADA











En ti se prende mi alma,

subyugada queda por la luz que de tu mirada emana.

 Destello cegador que obnubila los sentidos,

 iluminando mi todo, empapando mi Ser,

erizando la piel como suave caricia, abrigando el alma.

Luz cegadora que atraviesa los confines de mi cosmos

 hasta llegar al centro donde se produce la magia.

Se introduce lentamente en cada célula,

en cada pliegue de mi piel,

en cada recodo de mi anatomía,

en el aire que inspiro, en el aliento que exhalo,

 diluyendo nubes, apaciguando tormentas,

deshaciendo tempestades,

despejando incertidumbres en todas las mañanas.

Como pócima sagrada la reciben mis sentidos,

saciando deseos, sosegando el alma.

 Estremecido mi cuerpo por las continuas descargas

los sentimientos afloran, las emociones se disparan.

Piel con piel en un sueño delirante,

recreándose las ganas,

 gozando al encontrarse,

colisión de meteoritos unificando los latidos.

 Sincronizado compás de los corazones que se aman. 








Imagen de la red









jueves, 9 de julio de 2020

CICLO













Se deslizan sobre mi piel los tibios rayos de sol que van cayendo lentamente consolando el hambre de primavera. Nació la fuente que sacia la sed y amortigua el hambre de vida que llueve con el nuevo día. Se incorpora la serena melodía que orquesta la calma, todo parece desaparecer y renacer al mismo tiempo bajo el mágico influjo que cada amanecer contiene.

Dorados reflejos en la arena de mi playa se posan una y otra vez abriendo caminos de luz y esperanza. Contemplo, como si de un espejismo se tratara, un oasis de perfección que se vislumbra en el próximo horizonte, la tarde acontece envuelta en brisa y calma, las sensaciones se agolpan al ritmo de las secuencias que proyectan en el pavimento las horas sin tiempo. Se pliega el atardecer a los últimos rayos de sol donde se pierde el contorno de las horas transcurridas.

El firmamento se prepara y da comienzo a la transformación anunciando la proximidad del delirio nocturno. Majestuosas las nubes se evaporan y enmudecen acariciando el tono crepuscular que crece y da forma a las llamas rojas que se expanden para recreación y éxtasis de la mirada que atenta contempla la culminación de una nueva obra maestra.

Se cierra el ciclo fragmentando la somnolencia en delirios y fantasías, crece el impulso de elevar el cuerpo y navegar por la oscura noche en que las estrellas ofrecen su luz alimentando la ilusión de poder alcanzar y tocar con las manos la magia del Universo  en un  viaje de retorno a la esencia.






Imagen de la red






domingo, 28 de junio de 2020

ME FUNDO EN TI














Me fundo en ti con el mismo deseo de encontrar la calma con que el río al mar entrega sus aguas. Besan mis aguas tu océano y en ti se adentran acortando las distancias en una inmersión hacia el abisal de tu reino.

Me fundo en ti, contigo, en el mismo aire que viaja con el viento, que penetra en mis pulmones, que recorre mi interior y se instala muy adentro. Me fundo en ti, en el enigma indescifrable de tus ojos, en la calidez de tu mirada, en el susurro de tu voz que en silencio y sin mediar palabra me revela tus secretos, en el mínimo movimiento de tu parpadeo, en el más sutil detalle que me descubren tus pensamientos, en las cicatrices que abiertas quedaron y el amor sanó por completo.

Me fundo en ti, en el contorno de tu difuminada silueta envuelta en frescor y aromas de tu esencia. En ti me fundo sucumbiendo al ansiado néctar de tus deseos, me inundo toda de la suave fragancia que tu ser desprende. Te respiro en la quietud de la noche mientras quedo mecida por el sopor del ensueño.

Me fundo en ti, en tu aliento sediento de disfrutar el gozo del momento. Te siento en mí, transmitiendo tu eterna luz en todo mi universo. Todo se agiganta, todo empequeñece, nada importa y todo es relevante cuando rozas mi piel con tu vaporosa forma. Se acunan las palabras sobre un lecho de silencio, se adormece el alma, se aviva el verbo y se hace alma mientras el corazón proclama la más hermosa de sus leyes.

Me fundo en ti sin pensar si seguirás ahí cuando despierte, me acomodo en el fluir de sensaciones que recorre mi anatomía y me libero de las presiones, dejo salir los miedos y los temores, vuelo y vuelo como mágico velo que deja tras de sí estelas de amor iluminando el Universo. 






Imagen de la red




sábado, 13 de junio de 2020

VOY HACIA TI







Voy hacia ti, percibo tu presencia, en mi espacio tu luz se expande. Luz pura y brillante, llamada y reclamo que de emoción mi corazón embarga, armoniza mi interior y hacia ella se dirigen mis pasos. Me dejo llevar por la fuerza de atracción del resplandor del sol que con el horizonte se confunde y se abraza.

Camino lentamente por la orilla de mi playa, siento el suave masaje al hundir mis pies en la arena cálida. Brisa marina llevo por compañera, me dejo envolver, me envuelve completamente, besa con sutileza mi rostro, mi cuerpo se impregna del refrescante aroma y de su caricia mi ser empapa. Escucho en silencio el mágico sonido de las olas que en su cadencioso vaivén me inducen a su danza, composición melódica de serena calma, de paz y amor se inunda el alma.

Alzo la mirada y me fundo en el destello que me alcanza. A cada paso el sosiego y la placidez en mi interior se expanden. Inhalo la luz que se introduce en mi organismo lentamente, exhalo luz y mi cuerpo irradia y resplandece, mi ser la absorbe y todo en plenitud se torna. Respiro profundamente emocionada al aproximarme allá donde sentado en la orilla esperas mi llegada.

Mi corazón desborda alegría, mi alma sonríe enajenada describiendo tu silueta cada vez más cercana. Es el momento perfecto para el reencuentro que sin ser consciente tanto había deseado. Todo parece estar para mí preparado en el justo momento en el que mi corazón al amor se abre. Me enviaste tu luz cuando más oscuridad en mi ser habitaba, cuando las lágrimas fluían sin cesar en un grito de angustia asfixiante, cuando perdida en el laberinto sumida me encontraba en busca de respuestas que no hallaba.

Enviaste un haz de luz y me rescatase de las entrañas de la oscura guarida. Vienes a mí y en tu luz me envuelves, depositado queda en mi corazón todo aquello que anhelaba. Siento en mi ser la calidez de tu abrazo, la ternura y el amor de tu miraba, siento en mi interior que la luz se hace más fuerte, fuente de luz sagrada, pura luz de divino amor que en mí por siempre se instala.

Del ensueño despierto con la piel erizada y la inefable sensación de que el sueño no fue tan sólo una ilusión. De mis ojos se desborda un caudal de contenidas lágrimas, como cascada discurren las aguas, como un torrente fluyen de amor embriagadas.






Imagen de la red





sábado, 30 de mayo de 2020

HIJA DEL MAR











Tenía que ponerse a salvo y sólo se le ocurría un lugar en el que podría hacerlo. Desde el principio intuyó que sólo cerca del mar se sentiría en paz, que la suave brisa marina le devolvería la calma y que el rumor de las olas con su acompasado vaivén la envolverían en un estado de profunda serenidad. Su alma se sentía aliviada con este pensamiento, pero al abrir los ojos y comprobar el lugar en el que se hallaba su desconcierto fue mayúsculo y la desorientó por completo. Su cuerpo yacía cubierto de una pegajosidad extraña en medio de la nada de un desértico paraje. Su aspecto era de total desaliño, de abandono, de falta de aseo en mucho tiempo, daba la impresión de haber salido de un estado de hibernación, como si hubiera estado años sin ver la luz del sol  ni tener contacto con el mundo exterior.

Su mirada resbaló por su cuerpo con asombro recorriendo todas sus partes sin entender nada, era como si se viera por primera vez, como si aquél fuera el momento  en que tomara consciencia de que poseía un cuerpo real, físico. No guardaba en su memoria el menor recuerdo de pasado o presente. Pensaba, eso sí, tenía esa capacidad y pensaba en cosas que daba por sentadas, como conocidas sin verlas. Estaba envuelta en un mar de confusión ¿por qué le vino al pensamiento la idea de buscar el mar, de ir hacia la costa si no sabía dónde se encontraba? ¿conocía el mar o era algo intuitivo que le hacía imaginarlo?

Volvió a sentir aquella sensación de desorientación, se sentía náufraga sin identidad ni rumbo en un lugar incierto del que no sabía ni cuándo ni cómo ni por qué había llegado. Sentía que había sido catapultada desde las entrañas de la misma tierra y lanzada con fuerza hacia el exterior. Una nueva idea atenazó su mente: si estuvo recluida en las profundidades de la tierra ¿por qué la había vomitado hacia afuera? ¿cuál era la intención? ¿sería su morada el submundo del que no sabía tampoco nada? ¿qué fuerza la expulsó de la matriz que la alimentaba?

No se sentía cómoda, la luz del exterior cegaba sus ojos, el aire le resultaba de una densidad irrespirable y sintió deseos de excavar con sus manos la tierra y volver de nuevo al interior, pero, de súbito, algo la hizo desviar la atención, algo desconocido hasta el momento, un murmullo de alegres cánticos se escuchaba en la lejanía, no adivinaba cuál era su procedencia y la curiosidad la hizo ponerse en marcha para descubrirlo. Se dio cuenta que el paisaje había experimentado un cambio súbito y lo que antes era desértico se había convertido en un auténtico y frondoso vergel. Todo lo que la rodeaba era de un verdor increíble, la vegetación era de exuberante belleza, los árboles alcanzaban alturas descomunales, tanto que no alcanzaba a ver el final de sus copas.

Caminó en dirección hacia donde le llevaba aquel hermoso sonido y en su andadura se iba deteniendo a contemplar las plantas y los animalitos con los que se iba cruzando, escuchaba el sonido alegre del canto de hermosas aves que anidaban en las copas de arboles más pequeños, eran seres bellos, pensaba extasiada. Si los pudo catalogar como bellos es que conocía ese concepto. Su mente divagaba a medida que avanzaba en el trayecto. En un recodo del camino se detuvo y se sentó sobre la hierba fresca que parecía invitarla con su aroma a dejarse caer sobre ella y fundir su cuerpo en la fragancia que emanaba.

Respiró profundamente con sumo placer, la sensación de desorientación del principio había desaparecido y sólo deseaba recrearse en aquel hermoso espectáculo. Se dio cuenta de que su aspecto iba cambiando también como lo había hecho el paisaje. Ya no se asombraba, simplemente se dejaba llevar por todas aquellas sensaciones que estaba experimentando.

Después de impregnarse de todos los aromas que le ofrecía aquel alfombrado suelo se incorporó y volvió a iniciar el camino, no sabía a dónde la llevaría, pero tampoco le importaba demasiado, simplemente fluía con lo que iba encontrando y disfrutaba de ello. Nada importaba, solo caminar y caminar y descubrir todo lo que aquel maravilloso paraíso le ofrecía.

Sonrió satisfecha al encontrar por fin lo que de alguna extraña forma sabía que existía. Ante sus ojos se abría una hermosa playa de fina arena y salió corriendo a fundirse en el mar de donde supo en aquel mismo instante que provenía. Al contacto con el agua marina su cuerpo comenzó a mutar, sus extremidades superiores se mantuvieron intactas y de cintura para abajo surgió una hermosa y plateada cola de pez. Su cuerpo de mujer se había transformado en una bella sirena, se adentró jubilosa en el mar y se sumergió en las profundidades marinas escuchando el reclamo materno, el mar era su hogar y ella era su hija.








Imagen de la red







domingo, 17 de mayo de 2020

TU RECUERDO














Me persigue tu recuerdo por donde quiera que vaya, me persigue persistiendo en todas mis memorias. Unido a mí, conmigo en el tiempo viajas, te convertiste en huésped de honor, te apoderaste de mi corazón y te instalaste en mi alma.

No pretendo detener la persecución constante, tu nombre me alienta, tu voz me sosiega, tu presencia sutil y breve mi alma alimenta. Siento sobre mí el poder y la magia que teje la eterna primavera paralizada en única estación en un latido permanente deshaciendo la inexistente distancia, el tiempo sin vacío en que se desvanecen las horas sin memoria.

Me persigue tu recuerdo y te encuentro en el espacio donde se funden nuestras almas reflejadas en el espejo de mis horas cuando colisionan las miradas y puedo contemplar tu imagen en la mía incrustada. Me permito ser condescendiente con mi sentir  desoyendo los  designios del destino y te amo en el destierro en el que se libera el recuerdo y recupero el sentido apoyando en el adormecido silencio los sentimientos que siempre despiertan al recordarte.

Me permito la libertad de amarte, de gozar al recordar que inundaste mi corazón y pude tomar consciencia de la grandeza del más bello don, de conocer el inagotable caudal que mana en mi interior. Amor que libre vuela sin imposiciones ni condiciones, amor en estado puro que no entiende de cadenas, que traspasa las fronteras del espacio y del tiempo y en el alma grabado queda eternamente. Me permito vivir con la satisfacción de conocer el significado del verbo AMAR en su máxima expresión.






Imagen de la red






martes, 21 de abril de 2020

FLUYENDO












Fluye mi pensamiento como suave lluvia que empapa mi silencio de dulces recuerdos, fluyen las caricias acercando al pensamiento todo el recorrido del paisaje en el que me envuelve el sonido de las gotas refrescando vida.

Se acompasa en el flujo el envolvente susurro de una brisa que sabe a mares profundos, vaivén de ecos de otros mundos, otros espacios en los que retrocede la mente y se recrea en el espectáculo.

Fluyen los recuerdos que retornan con salves de bienvenida, se confunde la fantasía con la realidad por donde transcurre libremente y se ponen de acuerdo en un diálogo en el que se alternan con la palabra.

Certezas distorsionadas a voluntad, nada es lo que parece y todo cobra sentido al mismo tiempo, los pensamientos solo discurren, la mente idea la forma para convertir imágenes y fantasías en realidades distorsionadas siguiendo el curso de los deseos.

En el divagar la lluvia no cesa, cálida, húmeda se refleja en el espejo del alma, se funden las imágenes con las hojas secas de otoños insalvables que dejaron en la piel el reflejo de su huella.  







Imagen de la red     






viernes, 27 de marzo de 2020

TODAS LAS MAÑANAS










Límpidas amanecieron las mañanas, un agradable aroma dejaba atrás el hedor putrefacto de las horas muertas. Amalgama de miles de nuevas fragancias la suave brisa  dispersaba purificando el ambiente. Volvieron a nacer colores desde un arco iris de cromatismo renovado y especial diseño creado para la ocasión de lucir con todo esplendor en el firmamento el sorprendente espectáculo de la renovación.

Amanecieron las mañanas preñadas de cálida luz abrazada a la inmensidad del Universo. Danzan las nubes al son de la pureza de los rayos del dios Sol despertando a los durmientes del sueño de todos los inviernos. Regala la madre tierra nuevas simientes de amor, nutriente de vida que a los corazones alimente.

Amanecieron todas las mañanas en una misma aurora rociando en la vegetación el agua de la vida. Todo reverdece al mismo tiempo al son de la misma melodía, notas desgranadas en un nuevo pentagrama de mágicas sinfonías.

Amanecieron todas la mañanas deslizándose sin prisas por las nuevas estaciones de renovada vida. 








Imagen de la red






martes, 24 de marzo de 2020

LUZ










Luz,

mi luz, 

luz que hay en mí, 

luz que me habita.

Luz que forma parte de tu luz, 

de su luz, 

de todas la luces que conforman el universo.

Luz de luz,

 pequeña llama unida a la Fuente de Luz Eterna.






Imagen de la red






jueves, 19 de marzo de 2020

SILBA EL VIENTO












Silba el viento dejando su eco en el recorrido de mi mundo, me alejo de la monótona sintonía que viene a ser reflejo del crepitar de los días transcurridos, se abren las compuertas a la confianza del nuevo silbido, se abre el corazón a la ilusión de un nuevo día.

Silba el viento latidos en la noche en un acto de amor donde se reconcilia y confluye en el silencio que envuelve la morada del alma. Llamada a un amanecer de perdones y olvidos, la furia del sonido queda tras los cristales de viejos ventanales que no soportaron el desgaste de tantos vientos en el tiempo habidos.

Silaba el viento nuevos amaneceres deshaciendo los desperfectos de sueños inacabados, se arremolinan los pensamientos formando bucles a un ritmo cada vez más pausado, desoyendo el estruendo que produce la voz surgida de la nada impidiendo conciliar el insomnio con el sueño perfecto bajo los efectos del narcotizante silbido que deja el viento a su paso dando luz a las formas que se van proyectando a través de la pantalla invisible.

Silba el viento con apacible sonido, difundiendo con su eco la llegada del nuevo tiempo, el despertar en un transformado mundo perfumado con el nuevo silbido de un viento sano, de apacible brisa como salve de luz en la recién nacida mañana.   






Imagen de la red




lunes, 16 de marzo de 2020

AMOR










Amor, sublime palabra,

Amor, grandioso y hermoso significado.

 Amor expresado en la piel,

amor que irradia en la mirada,

amor que perdura en el corazón,

amor tatuado en el alma.

 Amor, latiendo amor en la misma palabra.

 Amor, puro sentir,

 nutriente de vida,

amor, alimento del alma.

  Amor pasión,

 amor pócima sagrada.

Amor, deseo y ternura,

amor, hechizo y magia,

 poderoso don que vence en las batallas.

Amor milagro y bálsamo,

deseo y emoción,

amor, delirio y elixir

amor, carne y piel

suspiro y placer.

Amor, divino don que anida en el corazón y acaricia el alma.

"Amor en tiempos de cólera"

Amor que estamos necesitando ahora.

Amor de tantas formas y maneras.

Amor que sana y perdura,

que nos enloquece y también nos lleva a la cordura.









La última estrofa que resalto en negrita son los preciosos versos que me dejó I. Harolina en el comentario de este amoroso poema.

Gracias infinitas querida amiga por tu generosidad al permitir que nuestras letras latan unidas al ritmo del Amor.







Imagen de la red







jueves, 12 de marzo de 2020

DANZA MARINA


















Me pliego al placer del dictado de mis deseos, ¿cómo no hacerlo si con sólo pensarte seduces mis anhelos? Me pliego ante las sensaciones de serena paz que contigo experimento cuando, incluso, en la distancia siento que en ti mi ser se funde como prolongación y parte integrada de cada minúscula partícula de las que se componen tus aguas.

Me lleno de tu salina fragancia, de tu brisa marina, me impregno de ti, como suave caricia que a mi ser abraza  el dulce compás de tus olas cuando sales a mi encuentro y me brindas tus abrazos. Me inundo de ti, de las burbujas de tu espuma blanca, del azulado verdor de tus aguas, transparencias esmeraldas difuminadas en tu inmensidad oceánica.

Traslúcidas formas coralinas se refleja en las cristalinas aguas dejando al descubierto los tesoros sumergidos que celosamente guardas. Edén de colores y formas mágicas custodiando la belleza de tu flora y de tu fauna. Te contemplo embrujada por la perfecta belleza que me regala tu imagen, por la vida que entregas, por la serenidad que emanas. Te contemplo extasiada y me transporto en tu arrullo mecida por la cadencia de paz del sonido de tu calma.

Adormecida, sucumbo al efecto de tu hechizo, nada resulta más placentero que fundirme en ti y sentir que fluimos en la misma frecuencia, amor en mutua correspondencia, amor que nos complementa en la armonía de una danza marina.





Fotos hechas por mi hijo en la playa de L`Estartit, comarca de L`Emporà, Girona. Sabe de mi amor por el mar y me las dedicó.